Que se encienda el testigo de avería motor y el coche aparentemente siga funcionando bien es bastante habitual. Y precisamente por eso mucha gente hace lo mismo: seguir circulando y esperar a ver si se apaga solo.
A veces desaparece. El problema es que eso no significa necesariamente que la avería haya desaparecido.
Cuando se enciende el testigo de motor, la centralita ha detectado que algún parámetro o componente no está trabajando como debería. Puede ser algo relativamente sencillo, pero también puede ser el aviso de un problema que, si seguimos utilizando el coche durante demasiado tiempo, termine provocando una reparación bastante más seria.
¿Qué significa el testigo amarillo del motor?
Ese testigo no señala una única avería.
El coche dispone de sensores y diferentes sistemas electrónicos que están continuamente enviando información a la centralita. Cuando alguno de esos valores está fuera de los parámetros previstos, queda registrado un código de avería y puede encenderse el testigo del cuadro.
El origen puede estar relacionado, por ejemplo, con:
sensores del motor;
sistema de inyección;
encendido;
válvula EGR;
filtro de partículas (FAP/DPF);
sistema de emisiones;
problemas eléctricos o electrónicos.
Por eso ver el testigo no es suficiente para saber qué le ocurre al coche.
Hay que diagnosticarlo.
¿Puedo conducir con el testigo de motor encendido?
Depende de cómo se comporte el vehículo.
Si el testigo aparece fijo y el coche funciona aparentemente con normalidad, normalmente podemos llevarlo al taller para comprobar qué avería ha registrado.
Pero no conviene dejarlo durante semanas pensando que, como el coche sigue andando, no pasa nada.
Si además del testigo notas pérdida de potencia, tirones, dificultad para arrancar, humo, consumo anormal, ruidos extraños o cualquier cambio importante en el funcionamiento, la situación ya merece bastante más atención.
Y si el testigo parpadea, especialmente acompañado de fallos de funcionamiento, lo prudente es no continuar utilizando el vehículo como si nada.
Una avería pequeña puede dejar de ser pequeña si seguimos haciendo kilómetros.
“Le metemos la máquina y ya sabemos lo que tiene”
Esta es una frase que escuchamos bastante en el taller.
Y no funciona exactamente así.
La máquina de diagnosis es una herramienta fundamental porque nos permite comunicarnos con las centralitas del vehículo y saber qué errores tiene registrados.
Pero un código de avería no siempre significa que haya que sustituir directamente la pieza que aparece en pantalla.
Pongamos un ejemplo sencillo: un sensor puede estar enviando un valor incorrecto porque el propio sensor está averiado, pero también puede existir un problema de cableado, alimentación, conexión o incluso otro componente que esté provocando esa lectura.
Por eso una buena diagnosis no consiste únicamente en conectar el equipo, leer un código y cambiar piezas.
Consiste en interpretar la información y realizar las comprobaciones necesarias hasta localizar la causa del problema.
Y ahí está buena parte del trabajo del mecánico.
¿Por qué se apaga solo el testigo y después vuelve?
También ocurre mucho.
El testigo aparece, unos días después desaparece y parece que el problema se ha solucionado.
Hasta que vuelve a encenderse.
Hay averías que son intermitentes y solo aparecen bajo determinadas condiciones de temperatura, carga del motor, revoluciones o funcionamiento del vehículo.
Aunque el testigo se haya apagado, la centralita puede conservar información sobre el fallo registrado.
Por eso, si se ha encendido varias veces, merece la pena comprobar qué está ocurriendo antes de esperar a que el problema vaya a más.
¿Y borrar el fallo?
Borrar un código de avería no es reparar el coche.
Podemos borrar el error y apagar el testigo, pero si no solucionamos aquello que lo está provocando, lo normal es que vuelva.
Es un poco como quitar la pila al detector de humo porque está sonando.
Deja de molestar, sí.
Pero seguimos sin saber por qué había humo.
Diagnosis electrónica en Fuenlabrada
En Talleres Batista realizamos diagnosis electrónica en Fuenlabrada para localizar averías relacionadas con motor, sensores, sistemas eléctricos, FAP, EGR y otros elementos electrónicos del vehículo.
Contamos con dos talleres en Fuenlabrada y utilizamos la diagnosis como lo que realmente es: una herramienta para encontrar el problema, no simplemente para borrar el testigo del cuadro.
Si tienes encendido el testigo de avería motor, el coche ha perdido potencia o notas que algo no funciona como antes, es mejor comprobarlo antes de empezar a cambiar piezas sin saber realmente qué está fallando.